Controlar stock no consiste solamente en contar productos. Necesitas explicar qué entró, qué se utilizó y qué salió sin convertirse en una venta. Empieza con un grupo pequeño de insumos que puedas revisar de forma consistente.
Usa la misma unidad
Define una unidad por insumo y documenta las conversiones. Si compras por caja y consumes por unidad, registra cuántas unidades contiene esa presentación. Cuando una caja cambia de tamaño, actualiza la conversión antes de comparar cantidades.
No combines peso bruto comprado con peso útil de una receta sin identificar la diferencia. La preparación puede generar recortes; registrar ese proceso ayuda a interpretar el consumo.
Registra movimientos y recuentos
El inventario teórico parte del saldo anterior, suma entradas y resta salidas registradas. El recuento físico comprueba qué hay realmente. Haz ambos comparables usando la misma hora de corte y unidad.
Ejemplo ficticio: comienzas con 10 kg, recibes 5 kg y registras 8 kg de consumo. El saldo teórico es 7 kg. Si cuentas 6 kg, hay 1 kg por explicar. No clasifiques automáticamente toda diferencia como desperdicio: podría haber un movimiento omitido o una conversión incorrecta.
Describe la pérdida
Para una merma observada, registra insumo, cantidad, momento y causa conocida. Distingue recorte de preparación, deterioro y sobrante de servicio. Si no conoces la causa, déjala pendiente en lugar de inventarla.
La EPA ofrece herramientas para registrar desperdicios de alimentos. Ese seguimiento puede servir como referencia para diseñar una planilla propia; no reemplaza las reglas sanitarias aplicables a tu cocina.
Revisa una causa por vez
Si se repiten sobrantes al cierre, compara preparación prevista y demanda observada. Si aparecen diferencias de unidad, revisa recepción y receta. Cambia una práctica, mantén el registro y evalúa el resultado antes de atribuir una mejora.
Sostén una rutina breve
Asigna responsable, horario y una lista estable de productos. Haz un recuento inicial, registra movimientos durante la semana y revisa las diferencias. La continuidad permite detectar patrones; una planilla enorme que nadie completa aporta poco.
Lleva este circuito a una consulta sobre tu operación para evaluar qué herramientas necesitas y cuáles requieren configuración.



